Se tiene la manía de castigar positiva o
negativamente a los niños si algo no hacen bien. Pues bien, en esta entrada os
voy a mostrar cómo deberíamos las maestras y los maestros dirigirnos a nuestro
alumnado cuando queremos modificar alguna conducta y de esta manera, podremos
reflejar emociones positivas a los niños.
Esta práctica fue elaborada en clase con mi
grupo de compañeras Rocío, Gema, Paula y Tatiana y la pusimos en común con el
resto de la clase.
- Una alumna agrede a otra en un conflicto.
"¡Con lo bien que te portas siempre! ¿Qué ha pasado? Confío en ti y sé
que vamos a solucionar lo que ha pasado".
- Una alumna termina la actividad muy rápido pero
con esfuerzo mínimo, bastante mejorable.
"Me gusta mucho como trabajas siempre, el otro día lo hiciste genial,
¿qué ha pasado hoy?".
- Una alumna trae chocolate para almorzar el día de
la fruta.
"¡El choco está muy bueno!...pero hoy era el día de la fruta, así que
vamos a guardar el chocolate y vamos a coger una fruta, coge la que tú quieras".
- Nuestra compañera de nivel no comparte la
importancia de programar una unidad didáctica sobre la TV.
"Me parece una propuesta muy interesante, podríamos enfocarla desde
una perspectiva...".
- La madre y el padre de una alumna no asisten a
ninguna reunión.
"Sé lo mucho que significa la educación de vuestro hijo/a y lo mucho
que os esforzáis para que reciba una buena educación, me encantaría que
vinierais a las reuniones...".
- Un alumno llega tarde casi todos los días.
"Sé que intentáis darle la mejor educación a vuestro hijo/a, por eso
me encantaría ayudar en este proceso y me gusta que acuda puntual a clase para
que no pierda detalle de lo que vamos a hacer".
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